El último domingo, el periodista de La Voz del Interior, Sergio Carreras, hizo una radiografía interesante –aunque dramática- de una región de la provincia de Córdoba que permanece olvidada. No tiene nada que ver con el ritmo urbano de la capital ni con la riqueza sojera del sur y este de la provincia. Tampoco respira la algarabía turística de Villa Carlos Paz.
Se trata de los pobres y despoblados departamentos Pocho y Minas, dos territorios que suman casi 7 mil kilómetros cuadrados y cuyas cifras hablan por sí mismas de un paisaje de desolación y carencias.
No hay estaciones de servicio ni camas hospitalarias. Apenas dos cajeros automáticos y dos hoteles. Los números de la salud, por su parte, dejan claro los contrastes: en Pocho la mortalidad infantil se ubica en 20 por mil frente al promedio provincial de 10,7 por mil.
La luz, en 2009
En este panorama desalentador, a veces hay una “buena” nueva. En 2009, el pueblo de El Chacho vivió su primer día completo de electricidad. Eso sí: continúa ostentando la curiosidad de ser un pueblo cordobés al que sólo se puede acceder por ruta a través de La Rioja.
